Los moriscos son los musulmanes de España convertidos a la fuerza al cristianismo tras la caída de Granada y expulsados entre 1609 y 1614. Su historia prolonga la de Al-Ándalus.
De las conversiones forzosas a la expulsión
Desde 1500–1502 en Castilla, los musulmanes debieron elegir entre el bautismo y el exilio. La rebelión de las Alpujarras (1568–1571) fue reprimida antes de la expulsión general decretada por Felipe III.
La diáspora en el Magreb
La mayoría de los exiliados llegaron a Marruecos y Túnez, fundando o repoblando ciudades como Rabat-Salé, Testour y Tetuán.
